Cúrcuma: efectos secundarios, qué se ha descrito y cuándo consultar
Hace unos 4.500 años, en Farmana, al norte de India, alguien cocinó con cúrcuma, jengibre y ajo. Lo sabemos porque quedaron granos de almidón de esas plantas pegados a las ollas y a los dientes de quienes comieron de ellas (Kashyap y Weber, 2010). Cuando alguien pregunta por la cúrcuma y sus efectos secundarios, conviene empezar por ahí: hablamos de una especia que lleva milenios en la cocina.
Esta página informa. No reemplaza la opinión de un profesional de la salud. Si tienes una condición o tomas medicamentos, la conversación es con tu médico.
¿Cómo se considera la cúrcuma como especia?
La cúrcuma se come a diario en buena parte de Asia. En Indonesia se llama kunyit, y en Java, kunir. Con ella se tiñe el arroz de amarillo, el color de la realeza y de las fiestas. En las bodas, ese arroz ocupa el lugar que en Occidente tiene la torta, y los novios se pintan los brazos con la misma raíz (Sen y Saberi, 2014).
Los organismos que regulan alimentos la miran como lo que es en la cocina: una especia. En Estados Unidos, la FDA la incluye en su lista de especias y saborizantes reconocidos como seguros para ese uso, lo que allí se llama GRAS. El Comité Mixto FAO/OMS de Expertos en Aditivos Alimentarios evaluó la curcumina, su pigmento amarillo, como colorante de alimentos.
Las dos evaluaciones miran el uso en la comida: una pizca en el guiso, el color de una mostaza. No hablan de un suplemento concentrado, y por eso las separamos en el apartado siguiente.
¿Especia en la olla o cúrcuma concentrada?
Son dos cosas distintas, aunque vengan de la misma planta.
- En la comida, las cantidades son pequeñas. Un análisis de 28 especias de tienda en Estados Unidos encontró que la cúrcuma en polvo trae en promedio cerca de un 3 % de curcumina (Tayyem y colaboradores, 2006). Es un dato de laboratorio sobre el polvo.
- En un suplemento, la curcumina viene más concentrada por toma. Ahí es donde tiene sentido leer la etiqueta con calma y hacerse las preguntas de esta página.
Lo que sigue se refiere sobre todo a la segunda forma.
¿Qué efectos secundarios tiene la cúrcuma, según lo estudiado?
En personas hay un ensayo pequeño que se cita a menudo. En 2006, 24 adultos sanos tomaron una sola dosis de curcuminoides, en cantidades muy por encima de las de un suplemento común. Siete notaron alguna molestia, y todas fueron leves (Lao y colaboradores, 2006).
Es un dato de tolerancia, con sus límites. Fue una sola toma y pocas personas, así que no describe qué pasa con el uso diario. Sí muestra que, en ese grupo, lo que apareció fue menor.
Cuando alguien nota algo con la cúrcuma concentrada, suele ser digestivo:
- Una sensación pesada en el estómago.
- Náuseas pasajeras.
- Heces más blandas.
Si te pasa, lo sensato es suspender y comentarlo con tu médico. Ningún suplemento vale la pena forzarlo.
¿Cuándo conviene consultar antes?
Hay situaciones en las que conviene hablar con tu médico antes de empezar. No porque la cúrcuma sea peligrosa, sino porque tu médico conoce tu caso completo y puede ver cómo encaja.
| Situación | Por qué se consulta |
|---|---|
| Anticoagulantes o antiagregantes | La cúrcuma y el jengibre figuran entre las especias que pueden sumarse al efecto de estos medicamentos. |
| Cirugía programada | El equipo médico indica qué suspender antes y con cuánta anticipación. |
| Cálculos o problemas de vesícula | Las obras de referencia la listan entre las precauciones; tu médico sabe si aplica a ti. |
| Embarazo y lactancia | En la comida, como siempre. En forma concentrada no hay estudios suficientes. |
| Gastritis o úlcera | Un estómago sensible puede notarla más. |
| Medicación crónica | Quien conoce todos tus medicamentos puede revisar cómo se combinan. |
| Condición del hígado | Si tienes una condición del hígado, coméntaselo a tu médico, igual que con cualquier suplemento. |
Fuente: elaboración propia a partir de Brooks (2019, pp. 52 y 53) y Wexler (2009). La tabla no describe efectos en la salud: indica cuándo conviene consultar.
¿Y si aparece una alergia?
Es poco común. Se ha descrito sobre todo en personas sensibles a plantas de la familia del jengibre, a la que pertenece la cúrcuma (Brooks, 2019). Si notas erupción, picazón o hinchazón, suspende y consulta.
¿Qué hábitos ayudan a tomarla con tranquilidad?
Son hábitos sencillos, los mismos que valen para cualquier suplemento:
- Lee la etiqueta. El modo de uso está escrito para esa fórmula concreta.
- Toma la cantidad que indica. Más cantidad no es mejor: la dosis de la etiqueta es la que se pensó para ese producto.
- Cuéntale a tu médico que la tomas. Igual que le contarías de cualquier otro suplemento, sobre todo si tomas medicamentos.
- Suspende si algo no te cae bien. Y coméntalo en tu próxima consulta.
¿Qué no podemos decirte?
Ninguna página puede decirte si la cúrcuma concentrada es adecuada para ti. Eso depende de tu salud, de lo que ya tomas y de lo que tu médico sabe de ti. Lo que sí podemos contarte es que la cúrcuma lleva miles de años en la mesa, que las molestias descritas en personas han sido leves y que, ante cualquier duda de salud, la respuesta está en tu consulta médica.
Fuentes
- Brooks, L. (2019).
- Comité Mixto FAO/OMS de Expertos en Aditivos Alimentarios (JECFA). Evaluaciones de la curcumina como colorante de alimentos (1961 y 1976).
- FDA, Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos. Código de Regulaciones Federales, título 21, secciones 182.10 y 182.20.
- Kashyap, A. y Weber, S. (2010). Harappan plant use revealed by starch grains from Farmana, India.
- Lao, C. D. y colaboradores (2006). Dose escalation of a curcuminoid formulation.
- Sen, C. T. y Saberi, H. (2014). Turmeric.
- Tayyem, R. F. y colaboradores (2006). Curcumin content of turmeric and curry powders.
- Wexler, B. (2009). Turmeric.
Suplemento alimenticio. No sustituye una alimentación balanceada ni un tratamiento médico. Consulta a tu médico si estás embarazada, lactando, tomas anticoagulantes o tienes alguna condición de salud.